Página en construcción. Estamos haciendo algunos cambios y llevando a cabo la mudanza de servidor. En breve la página estará operativa al 100%. Mientras tanto podéis acceder a las entradas antiguas en este enlace. Disculpad las molestias.

12 oct. 2016

Shirin & Turia

El pasado fin de semana se celebraba el famoso Ironman de Hawaii, que viene siendo el campeonato del mundo oficioso para el triatlón de larga distancia. Cada competidor allí presente tenía una historia personal detrás, muchas veces de superación y sacrificio, incontables horas de entreno y demás. Ya preparar una prueba de estas exige una gran determinación y fuerza de voluntad, lo cual ya es admirable de por sí, sin pretender tampoco idealizar a los participantes, pues hay alguno bastante sucio.
Pero algunas de las pequeñas historias que allí se dieron si son especialmente emotivas y dignas de darse a conocer. En esta ocasión me he fijado en dos mujeres, sin más relación entre sí, que el propio deporte y una extraordinaria capacidad para superar obstáculos.
Shirin Gerami, 26 años, es iraní aunque residente en Londres. Es la primera mujer iraní en participar representando a su país en esta prueba. Hace unos años ya fue la primera mujer iraní en competir en un campeonato del mundo ITU. Ser mujer en Irán no es fácil (en realidad en ningún país del mundo lo es), si además quieres practicar un deporte, y en ese deporte tradicionalmente no se lleva mucha ropa resulta todavía más complicado o casi imposible. Shirin vive en Londres, tiene educación universitaria y habitualmente no lleva velo. Su empeño y precisamente la dificultad de su empresa era la de correr bajo bandera iraní. Al principio la federación le dijo que no aceptaba mujeres para no "herir sensibilidades" (sic) Fue tras mucho insistir, mandar diseños de ropa, etc. cuando por fin dieron el visto bueno.
"Si el motivo de no dejar participar a las mujeres iranís en triatlón es la indumentaria, es una barrera fácil de derribar"
Habrá disparidad de opiniones en torno a esto. Con la polémica de los burkinis bastante reciente realmente no tengo opinión en torno a esto. Está claro que lo ideal es que cada persona pueda elegir su indumentaria en base a sus gustos, adecuación al deporte, comodidad etc. sin venir impuesta, pero no vivimos en un mundo ideal y a veces para que se produzca un gran cambio tiene que haber antes muchos cambios pequeños. 
Hace años conocí a un iraní. En una conversación me contaba que su país estaba lleno de gente joven, deseosa de vivir y mucho más tolerante que la imagen que de ellos teníamos en occidente, pero que también había miedo a una élite religiosa impuesta, a la que en privado pocos respetaban pero en público nadie quería contradecir.
Sea como sea, si se abre una puerta a estas mujeres dentro de su sociedad será un bien para todos, occidentales incluídos.
Desde aquí puede resultar todo un tanto extraño pero, salvando las distancias, recordemos que España no hace tantos años el simple hecho de tomar el sol o bañarse desnudo en una playa (y no hablo de exhibicionismo) o una mujer en topless podía suponer una detención o una agresión física, además de una serie de lindezas. Hoy afortunadamente puedes ir a cualquiera de esas playas y a nadie llamaría la atención. Las conciencias cambian. 
Sobre el ironman pues nada menos que 13h11'07" para Shirin, lo que es un tiempo muy respetable.

Source: Sean M. Haffey/Getty Images North America

La otra historia es la de una chica australiana, Turia Pitt. 
Hace 5 años compaginaba su pasión por el deporte y el ultrafondo con algunos trabajos de modelo. En el desarrollo de una de esas pruebas ultra se vio atrapada por un incendio forestal sufriendo graves quemaduras en el 65% de su cuerpo. Sus posibilidades de supervivencia eran escasas y fue sometido a 200 operaciones para tratar sus lesiones. Los médicos le dijeron que no volvería correr. 
Resulta difícil imaginar el impacto de algo así en una persona. De repente se había quedado sin nada, con un rostro desfigurado y sin poder hacer aquello que más le gustaba.
Cuenta que sus peores momentos eran cuando se miraba al espejo. Y quizás de ahí surge la fortaleza, de aceptar su nuevo rostro, su nueva situación. Y seguir hacia delante. Y el amor, el amor hacia una vida, el amor de su pareja. Michael Hoskin. Según Turia, su presencia a su lado en el hospital, renunciando a su trabajo como policía, evitó que desfalleciera en los momentos críticos. 
Quizás no sea algo que se destila hoy en día, con la hipervaloración que se da de la belleza física y lo poco que se valora la belleza interior, con la superficialidad de la mayoría de las relaciones de hoy en día. Pero el amor de verdad es así, no importan las cicatrices. Cuando Turia se recuperó Michael le pidió matrimonio en un viaje a Maldivas. La vida aún tenía mucho que ofrecer. Turia corrió el ironman de Australia y se clasificó para Hawaii.
El resto es historia, en la isla, bajo un sofocante calor, que en su caso supuso un hándicap añadido ya que su piel quemada le dificulta la termorregulación de su cuerpo, Turia completaba la prueba en 14h37'30". You're an Ironwoman, nunca tuvo mayor sentido.

Source: Sean M. Haffey/Getty Images North America

No hay comentarios:

Publicar un comentario