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20 sept. 2015

No es sólo talento

Hoy Javier Gómez Noya se proclamaba campeón de mundo de triatlón por 5ª vez, algo que sólo él ha logrado en la historia de este deporte. Este éxito se une a su plata olímpica, a su "campeonato del mundo" Xterra de hace unos años y al 70.3 del año pasado entre otros. Es por tanto un deportista versátil que rinde en diferentes distancias y pruebas también muy diferentes, tanto con la bici de carretera, como con la cabra de contrarreloj o la BTT. 


Hasta aquí podría pensarse que estamos ante un talento físico excepcional, y es cierto, pero cuando los éxitos no son solamente cosa de un día, cuando temporada tras temporada estás en lo más alto del podio, cuando en un deporte con cierta influencia del azar como el triatlón (se practica en el exterior, condiciones meteorológicas muy variables, segmento de bici con posibilidad de averías mecánicas, caídas...) cuentas tu mayoría de participaciones con podios es que hay algo más.
Porque al final el talento es un arma de doble filo. Hay que saber manejarlo. A la mayoría de nosotros nos ponen a los mandos de un fórmula 1 y lo estrellaríamos a la primera o segunda curva. Y ese es quizás el gran mérito de Javi y su entorno.
Tener la cabeza fría cuando eres chaval, cuando acostumbras a vencer con facilidad, no hacerte castillos en el aire y mantener una sana ambición en seguir mejorando, no por creerte mejor que los demás sino para ser mejor que tú mismo. Las ideas claras. Ese es sólo el primer paso.
Trabajo duro bien hecho, sin caer en la obsesión ni en la complacencia. Concentrarte al 100% en lo que haces aún cuando vives en una sociedad rodeada de estímulos y cuando lo que se estila en los medios es otra cosa. Ser crítico y a la vez indulgente contigo mismo, centrarte en el proceso y no en el resultado. Vivir para pero no por. Aprender a hacer que tu vida privada no interfiera con tu vida deportiva. No tener prisa.
Cuando empiezas a hacerte un nombre a nivel internacional seguir siendo la misma persona que eras. No caer en la tentación del resentimiento a los que pusieron piedras en tu camino ni perder tus energías en cargar contra tus injusticias. Seguir con tu labor paciente, seguir con "hambre", ser lo suficientemente humilde para ver que hay aspectos en los que puedes mejorar.
Cuando llegas a la cima, cuando eres ya el nº1, saber aguantar las palmaditas en la espalda, el muy bien chaval yo ya lo sabía de parte de los que sólo ahora quieren ser parte de tu éxito. Saber manejarse ante los medios. no distraerse. Darte cuenta de que eres centro de atención, el rival a batir, tú contra todos buscando tu debilidad. Lograr un equilibrio en el tiempo que dedicas a compromisos publicitarios. Tener claro que vender hoy en día forma parte del deporte pero que primero eres deportista, no comercial. Atender las peticiones de fotos y autógrafos del público de la mejor forma posible, aunque a veces lleguen a interferir en tu calentamiento o en el tiempo que estás sin cambiarte después de las pruebas, pero sabes que ellos son una parte importante de este deporte. Aguantar una vida de viajes, aeropuertos y conexiones de avión sin demasiado estrés. Descansar correctamente. Asumir de la mejor manera no ver mucho a tu familia. Soportar críticas muchas veces infundadas y alabanzas de aduladores sin que se te suba a la cabeza. Saber rodearte de los mejores, de un grupo de entrenamiento que saque lo mejor de ti, y planificar de forma realista lo que quieres hacer. Mantener la motivación. Saber desconectar cuando es necesario y soportar el cansancio. Nunca perder la calma.
En definitiva, no es sólo talento.


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